Jhon's profileLa Apologética Desde el ...PhotosBlogListsMore ![]() | Help |
|
July 15 La Falsa Erudición del Comité de Traducción de la Biblia del Nuevo Mundo (Parte II)PARA LEER LA PRIMERA PARTE DE ESTE ESCRITO, POR FAVOR DE CLIC AQUÍLa Falsa Erudición del Comité de Traducción de la Biblia del Nuevo Mundo.Segunda ParteY más abajo, en el número 50 de este manual, refiriéndose a la confidencialidad, agrega que: “esta confidencialidad protege tanto a la organización como a los traductores”. Por lo tanto es claro, que los cientos de millones de ejemplares de la Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras, que circulan en unos 40 idiomas, total o parcialmente, no ofrecen ninguna garantía de exactitud, en cuanto a reproducir fielmente lo que los originales dicen. En una cierta forma reconocen en los números 47 y 48, que hay puntos que solo la Traducción del Nuevo Mundo trae. Todo aquel que esté familiarizado con la publicaciones de la Sociedad Watchtower, sabe que ellos gustan de hacer gala de una erudición que no poseen, al insistir en el significado de palabras hebreas y griegas, de las que ellos sacan sus conclusiones. Pero, ¿cómo pueden jactarse de aquello que no poseen? Aquí vemos paladinamente, que en la “casa del herrero el cuchillo si es de palo”. Por otra
parte, dado que la competencia de los traductores es primeramente en inglés, lo
que se está haciendo, es elevar ésta lengua por encima de los originales, y a
nadie escapa el hecho de que no siendo dichos traductores inspirados y,
existiendo una brecha cultural de entre 20 y 30 siglos de distancia, los
traductores competentes de la Palabra de Dios [Jehová, NM] no solamente deben dominar a la perfección tales lenguas, sino
que además, deben poseer también los conocimientos suficientes de exégesis, hermenéutica,
antropología, etnografía, epigrafía y otras ciencias auxiliares, que les
permitan manejar el texto bíblico con propiedad. A este respecto, leemos en ¡Despertad!
con fecha de 22 de junio de 1971, en la página 24, lo siguiente: “... El traductor tiene que determinar hasta qué grado ha de seguir traducciones anteriores, si debe hacer una revisión de una traducción anterior o una traducción completamente nueva, independiente. Si se decide por lo primero, seguirá la traducción anterior tan cuidadosamente como sea posible, solo corrigiendo inexactitudes y haciendo algunos ajustes en cuanto a lenguaje. Una nueva traducción, por otra parte, se hace directamente de un texto básico, y el traductor tiene que usar todos los recursos del lenguaje disponibles... diccionarios, libros de gramática, comentarios, traducciones, investigaciones especiales, etc. Si uno le pregunta a un traductor experimentado cuál de las dos preferiría, es muy probable que esté a favor de la traducción completamente nueva[2]. Aunque la nueva traducción envuelva más tiempo y trabajo, por lo general se sabe que es más práctico hacer eso que hacer una revisión extensa de una traducción anterior […] Si el traductor decide hacer una traducción literal, tiene que determinar cuán literal debe ser sin que se pierda el sentido del texto. También debe tener presente que la traducción literal exige consistencia, lo cual significa que, de manera general, cada vez que aparezca determinada palabra en el texto original debe verterse con la misma palabra en la traducción.”. (g71 22/6, página 24). Por ende, no
bastaría con dominar la lengua comercial y técnica que en este caso, es el
inglés[3],
así pues, la Traducción
del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras, es indigna de confianza en cuanto a transmitir
fielmente el pensamiento hebreo o griego. Esto último va en
contravía de lo expresado por el fantasmagórico, “estudioso británico”, “comentarista”, “crítico”, “docto”, “hebraísta” y/o
quizá “helenista” o tal vez ninguna
de ellas (pues todas estas connotaciones las traen las diferentes publicaciones
de la Sociedad Watchtower), Alexander Thomson. "La Traducción del Nuevo Mundo hace todo esfuerzo
por ser consecuente al verter la materia bíblica. Para una palabra hebrea o
griega dada se ha asignado una palabra en el idioma de la Traducción del Nuevo
Mundo, y esta se ha usado tan uniformemente como lo han permitido la estructura
lingüística o el contexto para comunicar de lleno el sentido en el idioma
moderno. [...] En cuanto a este rasgo de la uniformidad, note lo que dijo
Alexander Thomson, comentarista sobre hebreo y griego, en su crítica de la
Traducción del Nuevo Mundo de las Escrituras Griegas Cristianas en inglés:
“Está claro que esta traducción es obra de doctos hábiles y diestros, que se
han esforzado por extraer del texto griego la máxima expresión, en inglés, de
su sentido verdadero. El objetivo de esta versión es adherirse a un solo
significado en inglés para cada una de las palabras griegas principales, y ser
lo más literal posible. […] el mismo crítico comentó: “Vale la pena adquirir la
Versión del Nuevo Mundo. Es animada y natural, y estimula al lector a pensar y
estudiar. No es obra de representantes de la Alta Crítica, sino de doctos que
honran a Dios y Su Palabra”. The
Differentiator, abril de 1952, páginas 52 - 57, y junio de 1954, página
136. ("Toda Escritura es Inspirada
de Dios y Provechosa", Estudio 8, página 328, 329, párrafos 7 y 9,
edición de 1990). Este manual “Organización de Sucursal”. (Branch Organization) de 32 años de antigüedad al 2009, y revisado en el 2003, revela lo que siempre ha sido la constante en la Sociedad Watchtower: el desconocimiento que tiene su personal de las lenguas bíblicas. Lo que se remonta al fundador y segundo Presidente de la multinacional, Sociedad Watch Tower[4], autodenominado “pastor” Charles T. Russell; quien en su debate con el Reverendo J. J. Ross[5] de Hamilton, Ontario, Canadá, se vio obligado a reconocer bajo juramento en la corte, “que ni el alfabeto griego conocía”, lo que nunca le impidió emitir “doctas” opiniones sobre cómo se debería traducir tal o cual palabra, o si ella era o no auténtica. Imagen procedente de “Los Testigos de Jehová, proclamadores del Reino de Dios”© [jv-S] página 42. Luego el propio Frederick [Fred] William Franz, en el ya notable
juicio de Douglas Walsh[6],
en Escocia en iguales circunstancias, reconoce otro tanto, bajo juramento, al
no atreverse a traducir un sencillo pasaje de una línea de Génesis 4:2, en
hebreo elemental, algo que cualquier principiante habría hecho. Entonces lo que nunca se exige o exigió de los traductores de Betel, no hay
razón para pensar que no se aplicara también al entero “Comité de Traducción” original de 1949. Aquí la pregunta crucial
es: ¿Se puede ofrecer una traducción de la Biblia
fiel y exacta sin saber hebreo y griego? La respuesta obvia
es: ello
es imposible. Por lo que con el mismo manual de circulación
restringidísima de la Sociedad, ya mencionado, se descalifica no solo la TNM
original, sino las demás re-traducciones a idiomas modernos, que continúan
saliendo de sus prensas. Esto se comprueba fácilmente mirando cualquiera de las ediciones aparecidas después de 1999, citemos aquí las re-traducciones en indonesio, polaco y zulú. En ninguna de ellas se informa que se haya consultado los originales en hebreo o griego, sino solamente que son [re]traducidas de la edición de 1984 en inglés. En polaco se menciona una edición de 1997. Es claro pues que en Brooklyn u otras sucursales, ningún betelita tiene los conocimientos de las lenguas bíblicas como para efectuar un trabajo de tal naturaleza.
¿Dónde está entonces la superioridad de la Traducción del Nuevo Mundo sobre las otras traducciones, lo cual se pregona continuamente por los vendedores de la Watchtower?
Lo anterior
se puede certificar al leer en el libro: “Resplandeciendo Como Iluminadores en el
Mundo”, [pt-S] otro de los
manuales de circulación restringida, destinado sólo a precursores: “¿Cómo puede […] reconocer la superioridad
de la Traducción del Nuevo Mundo?” Página 101. Cuando por
la expresa confesión de sus fabricantes y únicos distribuidores, allí el hebreo
y griego no tienen puesto alguno. La Sociedad de
Biblias y Tratados, a través de sus “eruditos”
o Cuerpo Gobernante, formado por “cristianos
maduros ungidos con espíritu” ha mostrado también “maneras de verter no satisfactorias”, incluso infectadas de sus
preferencias doctrinales, como lo han reconocido en un raro y misterioso
arranque de sinceridad en la Atalaya del 1 de marzo de 1963, página 159, en la
que manifiestan haberse dejado llevar por sus preferencias doctrinales: ya que
habiéndose “hecho surgir la acusación de que los del Comité de Traducción de la
Biblia del Nuevo Mundo permitieron que sus creencias religiosas influyeran en
ellos. Esa acusación es cierta…”.
(Énfasis propio) Esa sola confesión, les priva de toda autoridad moral para
emitir juicios negativos sobre las demás traducciones; más aún cuando errores
elementales como el caso de Levítico 23:21, donde claramente se afirma que ‘Mientras se preparaba la Traducción del Nuevo Mundo
de Levítico 23:21, [en 1953] lo que en Hebreo era יחיח
(“será”) se leyó equivocadamente como יחזח
(“Jehová”[7])’ y que para colmo, solo se detecta 26 años después. Incluso la rebajan respecto de su publicación más conocida, al afirmar en la Atalaya® del 1 de mayo de 1995, página 19, que “... la lectura de la Biblia no debe sustituir al estudio de las excelentes publicaciones que ha suministrado ‘el esclavo fiel y discreto[8]’...”, (Énfasis propio) con lo cual, se indica llanamente que la Biblia no es más que el pretexto que permite introducir, legitimar y justificar los principales productos (libros) de esta multinacional. Prueba de ello es que éste órgano oficial se encuentra disponible a julio 1 de 2009, en 174 idiomas, mientras que la Traducción del Nuevo Mundo, escasamente si llega a 40 idiomas y cuya astronómica tirada mensual de 37,252,000 ejemplares, rebasa en tan sólo 4 meses los 143,000,000 millones de ejemplares que ha tardado la Traducción del Nuevo Mundo en alcanzar en casi 60 años. Y llegando en un año a sobrepasar los 447,000,000. En otras palabras, lo anterior demuestra que es más importante, la Atalaya® que la Biblia, como dice un detractor de mis escritos: “¡más claro, ni el agua!”. Nótese que aquí no entramos en cálculos económicos del ingreso que representaría ese tiraje, en cualquier moneda que se le cotice. Usando el propio Manual que venimos analizando “Organización de Sucursal”, del que evidentemente ningún Testigo de Jehová podrá jamás consultar, es clara y contundente la razón del por qué la “Organización de Jehová” es amiga de ocultar sus publicaciones aún de sus adeptos. Ellos prefieren la oscuridad y el ocultamiento, porque sus obras así lo requieren y por eso evitan que nadie “de afuera” lo examine. Tomemos como ejemplo el número 50 titulado “Confidencialidad”, el cual termina con la afirmación de que esta confidencialidad protege tanto a la organización como al traductor, pero dónde realmente debe leerse es: “protege a la organización del traductor”, ya que en el caso de un eventual retiro, lo que no es poco frecuente, el pobre traductor se encuentra desprovisto de cualquier herramienta jurídica y peor aún, de cualquier elemento probatorio que lo acredite como efectivo autor de un determinado trabajo, donde invirtió incontables horas de labor y esfuerzo, por ejemplo, la Biblia, encontrándose imposibilitado para exigir sus derechos y quizá ya entrado en años, sin acceso a la seguridad social o a otras previsiones estatales por haberlo catalogado desde el comienzo como trabajador voluntario. El tratar el Estado de remediar una tamaña injusticia como esta, ha originado la disolución de la familia Betel en España y la liquidación de su negocio de impresión, trasladado a otros países de la Comunidad Europea, antes que aceptar los requerimientos de cotización a la seguridad social, como aceptaron hacerlo otras empresas similares manejadas por organizaciones religiosas. Ahora bien, refiriéndonos al hecho de que por “humildad para atribuir a Jehová la gloria”, los miembros del Comité omitieron su nombre; aparte de las razones de competencia académica, está el hecho de la superexaltación de “la organización” por encima de cualquiera de sus miembros. Si fuera lo de la humildad, la TNM circularía sin pie de imprenta, ni derechos reservados y no mostraría que la Watch Tower es la responsable, titular, publicadora y difusora de los cientos de millones de ejemplares de ésta versión. Finalmente no olvidemos que la Sociedad de Biblias y Tratados la Torre del Vigía, como se conoció ésta corporación desde el momento en que obtuvo su primera personería jurídica en Colombia[9], hasta el 28 de marzo de 1996[10], cuando para beneficiarse de las provisiones de libertad de culto de la “Nueva Constitución de 1991”, cambió su razón social a “Iglesia Cristiana”, aunque esa palabra le repugna; y que afirmó a través de sus “eruditos” formados por “cristianos maduros ungidos con espíritu”, que sus preferencias doctrinales, si influyeron en la Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras. Esa sola confesión, les priva de toda autoridad moral para emitir juicios negativos sobre las demás traducciones; y de nada sirve que alguien oficiosamente pretenda aducir que la cita está tomada fuera de contexto, ya que en cualquier caso siempre caería bajo lo afirmado en la Atalaya® del 1 de diciembre de 1982, página 19, párrafo 16, donde con toda razón e irreductible lógica afirman:
“No podemos eludir la realidad de que las creencias religiosas del traductor influyen en sus esfuerzos. De hecho, es seguro que eso sucede cuando hay más de una manera de traducir cierta palabra o cierto texto. Debido a que a veces los traductores, sea consciente o inconscientemente, violentan el significado de la lengua original en pasajes que parecen chocar con los credos de ellos”. 2 A la luz de ésta afirmación tan válida e incuestionable, no se entiende por qué la Watchtower insista en retraducir a todos los idiomas posibles la Traducción del Nuevo Mundo, en lugar de iniciar traducciones nuevas y originales, siendo la única explicación posible la falta de traductores versados en las lenguas Bíblicas que no en el inglés. 3 “Organización de Sucursal”. (Branch Organization) Capítulo 25, número 1: “Jehová Dios está suministrando para su pueblo un banquete de rico alimento espiritual. (Isaías 65:13, 14) Pero la mayor parte de este alimento espiritual es preparado en inglés. Puesto que solo una minoría de los siervos de Jehová entienden inglés. La mayoría dependen de traducciones del material en inglés para su sostenimiento espiritual. […] número 38: Cada traductor deberá estar equipado con su propio juego de diccionarios básicos y obras de referencia que se usa frecuentemente. Normalmente un traductor deberá tener en su escritorio […] el diccionario inglés estándar de la Organización…”. Otro de los que nadie conoce. 4 "... se formó la Zion’s Watch Tower Tract Society (Sociedad de Tratados La Torre del Vigía de Sión) el 16 de febrero de 1881, con W[illiam] H. Conley de presidente y C. T. Russell de secretario-tesorero...". “Los Testigos de Jehová, proclamadores del Reino de Dios” [jv-S] Capítulo 26, página 576. 5 Some facts and more facts. About the Self-Styled "Pastor" Charles T. Russell, by Rev. J. J. Ross, Pastor of James St. Baptist Church. Hamilton, Ont. Canadá. Charles C. Cook 150 Nassau St. New York, 1912. También puede consultar http://www.iclnet.org/pub/resources/text/apl/jw/jehwit34.txt 6 http://www.4jehova.org/testigos-de-jehova-hechos.php 7 La Atalaya de 1 de septiembre de 1979, página 4. En ésta época las traducciones al español tardaban generalmente de cinco a seis meses. Sin embargo, ésta nota aparece simultáneamente con la edición original en inglés. 8 En otras palabras, lo mismo que dijo Russell en The Watchtower 15 septiembre de 1910, página 298, “No sería impropio llamar los volúmenes [de los estudios] la Biblia en forma arreglada. Es decir, ellos no son meramente comentarios sobre la Biblia, sino que son prácticamente la Biblia misma…”. Con lo anterior ni más ni menos se equiparan los escritos del “esclavo” = Junta de Directores WT y de “Russell” al nivel de los profetas bíblicos y del mismo Hijo de Jehová, su primera creación. Según los Testigos de Jehová. 9 Personería Jurídica reconocida con Resolución 373 de 1966 emanada de la Gobernación del Atlántico. 10 Personería 361 de 1996, emanada del Ministerio del Interior y de Justicia, oficina de asuntos religiosos. DISCLAIMER TrackbacksThe trackback URL for this entry is: http://jhonlemos.spaces.live.com/blog/cns!53A34C08F6521F59!673.trak Weblogs that reference this entry
|
|
|